El Espacio Al Alimón de Madrid fue el escenario de la presentación del II libro de cuentos y relatos breves de la infancia y adolescencia tutelada, una publicación de Acrescere que reúne relatos escritos por niños, niñas y adolescentes que viven o han vivido en hogares y centros del sistema de protección.
El acto estuvo moderado por Jenifer Humanes, directora de Desarrollo Institucional de Acrescere, y reunió a personas colaboradoras, profesionales, ilustradores, lectores y amigos de la entidad en torno a un proyecto que busca dar voz a la infancia y adolescencia tutelada a través de la literatura.

La jornada comenzó con unas palabras de bienvenida de nuestro presidente, Alejandro Martínez, quien agradeció la implicación de todas las personas que han hecho posible esta publicación y destacó el valor de la escritura como herramienta para expresar emociones, compartir experiencias y generar comprensión sobre realidades que a menudo permanecen invisibles.
Contamos también con la presencia de la escritora de literatura infantil y juvenil María Menéndez-Ponte, autora del prólogo de esta edición, así como de dos de los ilustradores que han participado en el libro aportando imágenes que enriquecen y acompañan los relatos; Álvaro Jáudenes y Loreto Moncada, profesora del colegio del colegio Nuestra Señora de la Compasión de Sevilla.

Uno de los momentos más especiales de la tarde fue la lectura de dos de las historias incluidas en la publicación. Javier Delgado, nuestro director de Personas, Formación y Empleo leyó ‘Hogar, dulce hogar’, mientras que Carla, hija de una compañera de Acrescere, puso voz a ‘El relato de Víctor’, emocionando al público con una lectura cercana y llena de sensibilidad.
Tras las lecturas, se abrió un espacio de conversación con las personas asistentes, que pudieron compartir preguntas, reflexiones e impresiones sobre los relatos y sobre la realidad de la infancia y adolescencia tutelada.
El encuentro concluyó con la firma de ejemplares por parte de María Menéndez-Ponte y de los ilustradores presentes, poniendo el broche final a una tarde en la que las historias, las emociones y las voces de niños, niñas y adolescentes fueron las verdaderas protagonistas.
Gracias a todas las personas que nos acompañasteis y a quienes habéis contribuido a hacer posible esta segunda edición de Volando más alto.








