La protección y empoderamiento de las personas que se encuentran en situación de desventaja y vulnerabilidad es una responsabilidad compartida por todos: ciudadanos, profesionales, y especialmente las administraciones, entidades, instituciones y organismos de titularidad pública pero también privada y el tercer sector.

Nuestra entidad asume el compromiso de prevenir, detectar y actuar de forma contundente en su ámbito de actuación contra cualquier modalidad de violencia contra las personas, especialmente menores de 18 años y adultos en situación de vulnerabilidad.

Promovemos una política de tolerancia cero con el trato inadecuado y el maltrato, así como desarrolla un entorno protector a través de la implantación de un Sistema de Protección Interno basado en el buen trato y el cuidado mutuo para los niños, niñas, adolescentes y juventud a la que atiende. Todos nuestros profesionales, voluntarios y colaboradores firman y se comprometen con nuestro protocolo de Entorno Seguro.