Encontrar vivienda se ha convertido en una de las principales barreras para miles de personas. Incluso teniendo empleo e ingresos, acceder a una habitación o a un alquiler puede ser prácticamente imposible debido, no sólo a los precios y la falta de oferta. Para muchas personas que no tienen red familiar ni de apoyo, pueden sufrir discriminación, por tu etnia, lengua o religión, de cara a acceder no sólo a una vivienda, si no a una habitación, lo que les hace mucho más difícil.
En este contexto nace Casa Betel, un recurso de Acrescere que ofrece habitaciones sociales y un entorno de convivencia seguro para impulsar procesos reales de autonomía y estabilidad residencial.
Actualmente, Casa Betel está presente en Madrid, Ávila y Valencia, con vocación de crecimiento para dar respuesta a una problemática cada vez más extendida.

Un hogar puente para reconstruir estabilidad
Casa Betel es un recurso de alojamiento basado en habitaciones (individuales o compartidas) dentro de viviendas con zonas comunes como cocina o salón.
No se trata solo de “un techo”: es un hogar puente, un espacio temporal desde el que reconstruir estabilidad, organizar un proyecto de vida y dar pasos reales hacia la independencia.
Casa Betel está orientado a jóvenes (aproximadamente entre 18 y 30 años) en riesgo de exclusión social, con preferencia para quienes han pasado por el sistema de protección de menores; a madres con hijos e hijas en situación de vulnerabilidad residencial; y a familias en situación de vulnerabilidad residencial. En todos los casos, está pensado para personas que tienen empleo e ingresos, pero se enfrentan a una realidad que bloquea cualquier avance: no logran acceder a una vivienda.


Cada casa puede tener particularidades según la ciudad, pero el modelo se basa en varios elementos clave. Ofrece alojamiento en habitaciones sociales dentro de viviendas con espacios comunes que favorecen la convivencia.
Casa Betel funciona a través de normas de convivencia y acuerdos compartidos que garantizan un entorno seguro, respetuoso y corresponsable.
Además, las personas participantes cuentan con un acompañamiento estructurado a través de un Plan de Vida individualizado, con seguimiento periódico. Este acompañamiento incluye apoyo en la búsqueda de vivienda, empleo y formación, gestión económica y desarrollo personal y emocional.


Un recurso que cambia trayectorias de vida
Casa Betel no solo ofrece alojamiento: transforma procesos de vida. Permite evitar la separación de familias en situaciones de extrema vulnerabilidad, favorece el acceso a una vivienda estable tras el paso por el recurso, mejora la empleabilidad y la autonomía de las personas participantes y refuerza el bienestar emocional y la red de apoyo.
El acceso a Casa Betel se realiza a través de una entrevista inicial, en la que se valora el encaje del recurso con la situación de la persona o familia y se comprueba que ambas partes están de acuerdo. También puede incluir una visita a la vivienda. Si el proceso es favorable, se concretan las condiciones y se formaliza la incorporación.
Si tú o alguien cercano estáis en esta situación, Casa Betel puede ser ese primer paso hacia una vida más tranquila y estable.
📩 Puedes solicitar una entrevista escribiendo a casabetel@fundacionacrescere.org
📞 O llamando al 689 132 079

