Hace un día dimos un paso importante como fundación: la inauguración de Casa Maná en Colmenar de Oreja, Madrid. Un recurso pionero en España para acompañar a personas jóvenes de entre 18 a 30 años que han atravesado una crisis suicida o se encuentran en alto riesgo de conducta suicida, desde un enfoque no hospitalario, voluntario y profundamente humano.
¿Qué vivimos en el evento?
El acto de inauguración contó con las intervenciones de Alejandro Martínez, presidente de Fundación Acrescere; Blanca Arregui, directora de Casa Maná; y Jenifer Humanes, miembro del Comité de Expertas y Expertos de Casa Maná.
Tras las presentaciones, los asistentes a la inauguración realizaron una visita guiada por el espacio y compartieron una merienda en un ambiente cercano, donde se reflexionó sobre la urgente necesidad de crear entornos seguros y de apoyo para la juventud.
Agradecemos profundamente la presencia de jóvenes, familias, entidades sociales e instituciones interesadas, así como la difusión realizada, que contribuye a dar visibilidad a iniciativas tan necesarias.




¿Por qué nace Casa Maná?
Hablar de salud mental y de conducta suicida sigue siendo difícil, pero la realidad nos exige respuestas valientes. En España, el INE registró 3.846 suicidios en 2024, situándose como segunda causa de muerte externa.
En ese contexto, una de las situaciones más delicadas es el “después”: cuando una persona joven vuelve a casa tras un ingreso o una intervención de urgencia, y la familia y el entorno sienten miedo, incertidumbre y falta de apoyo estructurado. Casa Maná surge precisamente para cubrir ese vacío con un acompañamiento continuo, seguro y respetuoso.
¿Qué es Casa Maná?
Casa Maná es un programa residencial especializado en un entorno natural, diseñado para que cada joven pueda parar, descansar del sufrimiento y recuperar equilibrio con apoyo profesional y comunitario. No es un centro hospitalario: es un hogar temporal donde el vínculo, la vida compartida y la autonomía forman parte del proceso.
El modelo combina acompañamiento profesional con espacios de convivencia y actividades significativas, integrando dimensiones emocionales, relacionales y de sentido.
Cómo acompañamos: un itinerario en cuatro fases
El camino en Casa Maná se estructura en cuatro fases, adaptadas al ritmo y a la historia de cada persona:
- Acogida y contención: seguridad, calma y presencia sin juicio.
- Vinculación y pertenencia: reconstruir comunidad, autoestima y confianza en la vida compartida.
- Elaboración personal: poner palabras al dolor, comprender riesgos y abrir nuevas posibilidades.
- Reapertura y sentido: reconectar con estudios, trabajo, vínculos y proyecto vital, con acompañamiento también en el regreso.

Un recurso que también sostiene a las familias
Sabemos que una crisis no impacta solo a una persona: afecta a todo su alrededor. Por eso, Casa Maná incluye acompañamiento y orientación a familias, desde el primer momento, incluso antes del ingreso.
Junto al programa residencial, existe una modalidad de Centro de Día dirigida a adolescentes y jóvenes de entre 14 a 30 años que necesitan un entorno terapéutico estable sin ingresar en la casa: grupos de apoyo, talleres, escucha e intervención psicológica, y coordinación con recursos educativos, sanitarios y sociales.
Cómo acceder y cómo colaborar
El acceso a Casa Maná se realiza mediante una evaluación inicial y una entrevista online gratuita para valorar cada caso y explicar el funcionamiento del programa.
Invitamos a instituciones públicas, empresas, entidades sociales y ciudadanía a colaborar (becas, patrocinio, voluntariado especializado), para que más jóvenes puedan recibir el apoyo que necesitan.
Contacto (Casa Maná):
mail: info@casaretirosmana.org | teléfono: 614 025 195


