Hace unos días celebramos que nuestro Hogar Sagrada Familia, nuestro proyecto más soñado, lleva ya un año funcionando. En el acogemos a seis adolescentes, en el piso de la antigua comunidad de Vicálvaro de los Hermanos de la Sagrada Familia. Proyecto posible gracias a que se sumaron otras cinco congregaciones que ofrecen tiempo y financiación. La experiencia de crear esta gran familia (menores, educadores, voluntarios), cuidando a la vez que mejore la relación con su propia familia biológica, es difícil pero muy gratificante.

La necesidad de crear nuevas plazas de acogimiento residencial era elevada pues hay escasez en Madrid. En 2016, en los Centros de primera acogida se produjeron 3.000 ingresos/reingresos y se atendieron a 1.300 menores, según la Memoria Estadística 2016 del Observatorio de Coordinación de Centros de la CAM. Los 79 restantes atendieron a 2.100 menores (68% mayores de 12 años) y estuvieron con plena ocupación todo el año.

Los sueños de nuestros niños y niñas son muy parecidos a los niños que nosotros fuimos: crecer en un ambiente donde ser queridos y encontrase protegidos, jugar sin miedos y preocupaciones, tener la posibilidad de estudiar y aprender…

El Hogar crece gracias a la suma de pequeñas solidaridades de todos los que están, estáis, detrás apoyando, sosteniendo económicamente, ofreciendo vuestro tiempo… Ellos crecen y aprenden, pero también lo hacemos nosotros. Mil gracias a todos por construir un mundo mejor para estos niños que tanto lo necesitan.

Aquí podéis leer el artículo que nos dedicaron en el último número de la revista de la Familia SA-FA